El Consejo General de Economistas (CGE) ha publicado este informe sobre la previsión de crecimiento del PIB de España, que ha aumentado en tres décimas, alcanzando el 1,8% en 2023. No obstante, reparan en que existenten incognitas para el segundo semestre, por circunstancias como: la reducción del ahorro de las familias, la caída de la demanda interna, el posible freno del turismo, la sequía y el efecto del incremento del precio del dinero en el sector inmobiliario y el de la construcción. Además, recuerdan que “el nivel de PIB real real hoy es un 0,2% inferior al de los primeros de la pandemia”.

Achacán el mejora del pronóstico al “incremento estable” de la economía en los dos primeros trimestres, que ha producido «gracias al aumento de las exportaciones y del turismo, la menor presión inflacionista, la reducción de los problemas con los candados de suministros y la aplicación paulatina de los fondos de Next Generation EU» .

El informa del Observatorio Financiero y Claves económicas del primer cuatrimestre analiza lo sucedido durante este período. Ante los presentados results, el presidente del CGE, Valentín Pich, detalla que «ha habido una mjora en líneas generales» pero que «algunas incertidumbres se mantienen» y que «no hay que olvidar que la economía española sigue siendo la única de las cuatro principales economías de la zona del euro no ha recuperado los niveles de previsión a marzo de 2020». Aunque cree que este recuperará con el dato de crecimiento del segundo trimestre, y añade que las últimas cifras “hacen que se esté alejando el escenario de recesión, al menos este año”.

Otros indicadores

En cuestión de datos macroeconómicos la predicción de los informantes es que este año la inflación media se encuentre el 4% y 4,3%, que la tasa de paro bajo hasta el 12.7%, que el déficit público es del 4,4% y que el déficit público es del 113% del PIB.

En este sentido, Salustiano Velo observó durante la presentación del Observatorio Financiero que “La economía española está respondiendo mejor de lo esperado en meses anteriores». Además, ha manifestado que «los indicadores del sector servicios en Europa están teniendo un mejor comportamiento que los indicadores del sector industrial» por lo que es lógico que países como España, Grecia o Portugal tengan un mayor ratio de crecimiento y que esto les permita revise ligeramente a la baja la tasa de paro prevista a final de año en tres décimas.

El director del Servicio de Estudios del CGE, Salvador Marín, ha resaltado que “los índices adelantados de nuestra economía nos dan na de cal y otra de arena”. Explica que la economía española sigue en un proceso de ajuste de expectativas que no termina de consolidarse debido a “las incertidumbres clásicas de la deuda pública, déficit y desempleo, que presionan de forma negativa en el medio y largo plazo”.

Pich concluye que, «si realmente queremos que ser un país puntero dentro y fuera de Europa, debemos seguir prestando atención a la aplicación eficaz y transparente de los fondos europeos”. También añade que «no podemos conformarnos con crecer más que la media de la zona euro, sino que deberíamos aprovechar este momento para frente a nuestras debilidades estructurales con reformas de calado y con el consenso suficiente».